8 de agosto de 2015

Juego sucio

Quizás para entender mejor al mexicano, debemos leer primero el ensayo “El laberinto de la soledad” de Octavio Paz, pero resumiendo un poco el contexto, partiremos de los tres asuntos que no pueden tocarle al mexicano: La Virgen de Guadalupe, La selección de futból y su progenitora.
    Suena bastante sencillo entender nuestra etología, pero la cosa es más compleja. Aunque la crítica comprada y la prostitución intelectual digan lo contrario, México está sometido, desde hace años, al yugo de una dictadura hecha partido y a un sistema político tan perfecto e hipócrita que hace dudar de que lo sea. Una dictadura que compra a la oposición y la prensa, que acalla a la crítica y administra la ignorancia de su pueblo.
    Todo esto se ha sabido siempre, pero se ha hecho más evidente y desvergonzado a partir de la firma de El Pacto por México, la peor cachetada de la izquierda a su pueblo indiferente, la mejor definición de una pseudemocracia. Este acuerdo exultante para los políticos, viene acompañado de un paquete de reformas estructurales que amenazan el futuro de todos.
    Son sorprendentes las artimañas políticas para conseguir lo que apetecen, que llevan a aprobar dichas reformas en los momentos de mayor distracción nacional. Aprobaron la Reforma Energética en la cámara de Senadores el 11 de diciembre y un día después, día de La Virgen de Guadalupe, en la cámara de Diputados. Nuestras 3 Senadoras del Estado y una de ellas, posiblemente, la primera Gobernadora de Nuevo León: Marcela Guerra, Ivonne Álvarez y Cristina Díaz, dieron su voto a favor de las reformas más castrantes de la historia de nuestro país: Energética, Fiscal y Política.
    Lo interesante de las reformas son las leyes secundarias y la modificación de los artículos constitucionales, y se discuten desde el 10 de junio, dos días antes del mundial de futból 2014, momento en la que el 80% de los mexicanos permanecen atados al televisor. Por si fuera poco, pantallas gigantes en todas las plazas públicas del país, mientras el gobierno termina de confeccionar su macro saqueo. Nadie juega más sucio que la política mexicana. Nadie.
    No es que el mexicano desconozca que su gobierno va a vender su futuro mientras le canta las mañanitas a La Virgen y mira jugar a su selección, sino que el mexicano olvidó su pasado y no conoce más futuro que su presente y nada le sirve mejor que olvidar su basura política mientras mira rodar un balón.

Sergio Telles

1 comentario:

  1. Escribes bien. Interesante tu punto de vista ya que por alguna cosa u otra terminamos olvidando los aconteceres de la nacion. Una realidad no muy nueva pero triste la que nos expones.

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